SALUD MENTAL AFESur, es una asociación sin ánimo de lucro que tiene su razón de ser en la defensa de los intereses de las personas con problemas de salud mental y sus familiares, en garantías de su bienestar personal y social, centrando su atención en las diferentes situaciones o problemáticas sanitarias y sociales derivadas de la enfermedad mental.

Desde su constitución, en abril de 1997, la asociación ha estado en constante crecimiento tanto en lo referido al propio movimiento asociativo como en el trabajo realizado para las personas con problemas de salud mental y sus familiares, adaptándose en todo momento a los modelos más renovadores en torno a la Salud Mental.

En el momento de su constitución, el día 26 de febrero de 1997, se reúnen los socios con el objeto de proceder a la constitución de la asociación, quedando inscrita en el Registro de Entidades Colaboradoras en la Prestación de Servicios Sociales, con nº de inscripción LP/GC/03/494, el día 22 de abril de 1999.

El espíritu de la asociación y su evolución queda reflejado en los cambios en su denominación: en su fundación, se constituyó bajo el nombre de Asociación de Familias con hijos Esquizofrénicos (AFE) puesto que inicialmente era un movimiento potenciado por las familias de personas con un diagnóstico de esquizofrenia.

Entre los años 2004 hasta la actualidad, además de ampliar el ámbito de acción, para contemplar otros problemas de salud mental, se hace visible a las personas, en primera persona, como participantes activos en el movimiento asociativo.

Los principios de actuación mas relevantes que rigen las distintas actividades a desarrollar en AFESur son:

IGUALDAD: Las personas con problemas de salud mental son ante todo ciudadanos de pleno derecho, por ello AFESur parte del respeto de sus derechos así como velar porque no se produzcan situaciones de exclusión.

NORMALIZACIÓN: Se promueve la utilización de recursos sociales normalizados, así como el desempeño de roles sociales apropiados a las características de cada persona y de su entorno social concreto.

INTEGRACIÓN: Se debe ofrecer oportunidades y facilidades que promuevan la participación en su entorno comunitario, evitando la discriminación y el aislamiento.

INDIVIDUALIZACIÓN: Se debe respetar y ajustarse a las características, necesidades, aspiraciones y deseos que son únicos en cada persona, y promover su implicación y participación activa en el control de sus propias vidas y en la atención que reciben.

PROMOCIÓN: Se debe partir de que los problemas de salud mental pueden implicar algunas restricciones en la vida de las personas pero que, adoptando las medidas adecuadas puede mejorar su calidad de vida.

PARTICIPACIÓN: Implicación del usuario y de su familia en el desarrollo de todas aquellas actividades que consideran necesarias para la consecución de los objetivos propuestos.

 
AUTODETERMINACIÓN: Reconocimiento inalienable a gobernar su propia vida y a tomar decisiones que les conciernen.

GLOBALIDAD: Se atenderá a sus necesidades de forma integrada e integral.